¡Es sábado!
El sábado, sin lugar a dudas, es mi día de la semana favorito. ¡Me gusta hasta como suena!
¿Por qué? Pues, por que parece que es más largo que cualquiera de los otros seis días. Sí, si, con más horas, y ello me da de sí como para hacer un variadillo de actividades. Algunas que, por motivos profesionales, sólo puedo realizar en este día y otras por que las voy dejando para cuando tenga más tiempo-seguido, imagino que sabéis a que me refiero.
El sábado, en casa, nos levantamos tranquilamente, sin prisas pero sin pausas. Nos tomamos el desayuno disfrutándolo, sin la presión del "entresemana" y hacemos la lista de la compra:
¡Nos vamos al mercado!
La visita sabatina al mercado se ha convertido en un ritual en nuestra casa. Raro es el fin de semana que faltamos a la cita y que ello no es debido a que nos encontramos fuera de la ciudad.
Al principio íbamos andando, en bici o en autobús, por que coger el coche y soportar la cola de entrada al aparcamiento podía cambiarnos el buen humor con el que nos habíamos levantado. Ahora, después de la instalación por toda la ciudad de las estaciones de bicicletas de alquiler del ayuntamiento, Valenbisi, casi siempre las utilizamos como medio de transporte. Tienen unas cestas grandísimas en las que caben perfectamente unas "bolsas-carro-plegable-con-ruedas" que tenemos. Y como vamos los dos, con un par de estas bolsas y una mochila para cosas muy delicadas, tenemos más que suficiente para la compra de la semana.
¡Y problema de transporte y aparcamiento solucionado!
Así después de la compra, aprovechamos y nos tomamos nuestro segundo desayuno en El Parisien, justo en la parte de atrás del mercado. ¿Váis entendiendo por que me gustan los sábados?
¡Y problema de transporte y aparcamiento solucionado!
Así después de la compra, aprovechamos y nos tomamos nuestro segundo desayuno en El Parisien, justo en la parte de atrás del mercado. ¿Váis entendiendo por que me gustan los sábados?































